Impresionismo y aire libre
Árboles y plantas
En la Italia de finales del siglo XVIII se extendió la costumbre de ejecutar estudios del natural de los ejemplares más bellos y pintorescos de árboles y plantas. A ello se sumó el interés botánico puesto de moda por el naturalista sueco Linneo, y que se difundió con rapidez en los países anglosajones. Pero donde este tipo de estudios alcanzó mayor desarrollo fue en la Francia de comienzos del siglo XIX, merced a la preparación de las pruebas del Grand Prix de Rome de paysage historique, creado en 1817. Para los pintores de Barbizon, algo más tarde, los árboles se convirtieron en actores silenciosos del paisaje. A comienzos de la década de 1860 los impresionistas también pintaron árboles en el bosque Fontainebleau, pero frente al interés romántico por los sentimientos que desprenden los grandes robles y hayas, artistas como Monet se concentraron en las sensaciones visuales de la luz al fi ltrarse a través de sus hojas. Hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX los estudios de árboles adoptaron un carácter esencialmente expresivo.
Théodore Rousseau Los grandes robles del viejo Bas-Bréau, 1864
- Técnica
- Óleo sobre lienzo. 90,2 x 116,8 cm.
- Propiedad
- The Museum of Fine Arts, Houston. Estados Unidos.
Adquisición del museo con fondos de la Agnes Cullen Arnold Endowment Fund
Claude Monet El roble Bodmer, bosque de Fontainebleau, 1865
- Técnica
- Óleo sobre lienzo. 96,2 x 129,2 cm.
- Propiedad
- The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. Estados Unidos.
Donación de Sam Salz y legado de Julia W. Emmons por intercambio, 1964
