Va a la página principal (Atajo: Tecla T)Va a los contenidos (Atajo: Tecla Y)Va al encabezado (Atajo: Tecla K)Va a información sobre accesibilidad (Atajo: Tecla L)
Museo Thyssen-Bornemisza
 
Obras
Expulsión. Luna y luz de fuego. COLE, Thomas. Óleo sobre lienzo. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Museo Thyssen-Bornemisza. museo arte Madrid España
Ficha Expulsión. Luna y luz de fuego. COLE, Thomas
Ficha
Descripción Expulsión. Luna y luz de fuego. COLE, Thomas
Texto Catálogo
Biografía COLE, Thomas
Biografía
Zoom Expulsión. Luna y luz de fuego. COLE, Thomas
Zoom
COLE, Thomas
Expulsión. Luna y luz de fuego, c. 1828
Óleo sobre lienzo
91,4 x 122 cm

Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid


Obras del artista >>

Versión para imprimir >>
 
 
"El paisaje entero, que visto bajo una luz más benigna y con una temperatura más grata tenía un aspecto encantador, parecía ahora uno de esos cuadros alegóricos de la vida, en donde las cosas están pintadas con sus tonos más crudos y realistas, sin sombras ni claroscuros [...], las montañas rocosas y escarpadas mostraban su desnudez sin tapujos, y los ojos, que buscaban en la bóveda ilimitada del cielo alivio ante tanta desolación, no encontraban sino oscuras masas de nubes, que se desplazaban a gran velocidad". Exaltadas descripciones de la naturaleza como ésta pueden leerse en las páginas de El último mohicano de James Fenimore Cooper, que encontró en la naturaleza salvaje americana el escenario idóneo para esta historia heroica de indios en la América colonial. El mismo año de su publicación, 1826, el pintor Thomas Cole realizó varios Paisajes de "El último mohicano", en los que plasmó una nueva visión del paisaje americano, inspirado en su viaje por las formaciones rocosas de las White Mountains, en New Hampshire.

Los Paisajes de "El último mohicano" son un precedente del nuevo estilo elevado de paisaje que Cole representa en cuadros como Expulsión. Luna y luz de fuego, del Museo Thyssen-Bornemisza. El paisaje había dejado de ser una mera descripción y pasaba a expresar significados religiosos o morales, a plasmar la indefensión del hombre frente a la naturaleza y los poderes de Dios sobre esa misma naturaleza. Expulsión. Luna y luz de fuego está vinculado además a dos obras de tema bíblico que Thomas Cole expuso en 1828 en la National Academy of Design de Nueva York y que, como ha estudiado Franklin Kelly (1994), cambiaron el curso de su carrera como pintor: El Paraíso (hasta hace poco en paradero desconocido y recientemente adquirido por el Amon Carter Museum, Fort Worth) y La expulsión del Paraíso (Museum of Fine Arts, Boston).

En La expulsión del Museo de Boston, Adán y Eva, tras ser expulsados del Paraíso, están atravesando un puente rocoso hacia una naturaleza enloquecida. Para el puente que divide el mundo paradisíaco y la naturaleza salvaje y caótica, Cole se inspira en un paraje de las White Mountains, denominado "El puente del miedo", que le había llamado la atención durante un viaje por esas tierras y que aparecía en numerosos dibujos de su cuaderno de apuntes del año anterior. El Paraíso de Fort Worth es la representación del mundo antes de la caída y la composición está dominada por un paisaje idílico que nadie había visto jamás.

En la Expulsión del Museo Thyssen-Bornemisza, tanto las figuras de Adán y Eva como la representación del Paraíso han sido eliminadas. El paisaje y los elementos de la creación -el puente de piedra, la cascada, el volcán y la luna- son aquí los únicos protagonistas de la escena. Como señala en su estudio del cuadro Barbara Novak (1986), Cole divide la composición simétricamente con la cruz formada por la horizontal del puente y la vertical del agua de la cascada y, al mismo tiempo, establece un juego simbólico de contrastes entre la luz de la luna y la luz del día, el fuego del volcán y el agua, la tierra y el aire, que enfatizan las normas de la estética de lo sublime.

A diferencia de lo que ocurría en La expulsión de Boston, al eliminar aquí las figuras de los expulsados, el puente de piedra, en lugar de ser la vía al destierro, se convierte en el camino al Paraíso. Del Jardín del Edén sólo nos separa una puerta rodeada de oscuras rocas que nos conducen a un foco luminoso de esperanza, que Cole quiere destacar llevado por su convicción de que "todavía estamos en el Paraíso: el muro que nos aparta del Jardín es nuestra propia ignorancia y estupidez".

Paloma Alarcó

 
Paseo del Prado, 8 - 28014 Madrid - España Newsletter | Dónde estamos | Mapa Web | Advertencias legales