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Biografía

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| GOYA Y LUCIENTES, Francisco de
Asensio Julià, c. 1798
Óleo sobre lienzo 54,5 x 41 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
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Goya a su amigo Asensi es la inscripción que figura en el borde inferior izquierdo del lienzo. Esta dedicatoria del pintor y el entorno en el que se ha instalado al personaje, han llevado a sospechar que el retrato pueda ser del pintor valenciano Asensio Julià colaborador de Goya en la ermita de San Antonio de la Florida. Los andamios de madera con sus vigas y listones iluminados detrás de la figura, la mesa de trabajo a la izquierda, los tablones a los pies del personaje, junto con los cuencos de pintura y el puñado de pinceles esparcidos por el suelo han llevado a suponer que el interior elegido por Goya sea la misma ermita de San Antonio de la Florida. Esta hipótesis fue apuntada por Yriarte, en 1867, cuando hizo un comentario al cuadro que por aquel entonces pertenecía a la colección del duque de Montpensier en el palacio de San Telmo en Sevilla. Yriarte sugirió que tal vez podría tratarse del retrato de un pintor con los utensilios que le acompañan y que el interior, con los andamios montados, podría tratarse de un espacio religioso en cuya decoración se estaba trabajando. Además, la inscripción del lienzo le hizo pensar que tal personaje fuera el pintor Asensio Julià colaborador del pintor aragonés. Goya estuvo trabajando en la decoración al fresco de la cúpula de esta ermita madrileña, en la que representó El milagro de san Antonio de Padua, en 1798, fecha en la que se ha situado este retrato.
Asensio Julià Alvarrachi (1760-1832) estudió en la Real Academia de San Carlos de Valencia, donde está documentado en 1771, con once años, y donde continuó hasta 1775. Su primera actividad conocida en la Academia de Bellas Artes de San Fernando es de 1783, fecha registrada en el documento donde aparece como aspirante para continuar sus estudios en la institución madrileña. En esta Academia ocupó, más tarde, el cargo de director adjunto de la Escuela Real de la Merced de Madrid, llevando la dirección de una de las secciones llamada de "ornamentos". Según Gil Salinas (1986), el primer contacto entre los dos pintores tuvo lugar en Valencia, en 1790, donde Goya se había desplazado por motivos de salud de su esposa. En la correspondencia entre Goya y su amigo Zapater, se ha subrayado un fragmento de una carta del primero, fechada el 5 agosto de 1789, en la que comenta: "Aquí se me ha presentado hoy Asensio, que pretende aprobarse por esta Academia de Ma(es)tro de Obras, el que me ha traído su carta de recomendación". Se ha subrayado en alguna ocasión que la referencia a Asensio Julià hay que interpretarla como pintor y profesor de ornamentos y no como maestro de obras.
En este pequeño retrato Wilson y Mena (1993-1994) han señalado la anticipación del artista respecto del movimiento romántico que irrumpiría a principios del siglo XIX. Goya, continuando con el comentario de estos autores, crea un retrato donde combina una imagen calculada, por la posición con la que capta el cuerpo de su amigo Asensi, e instantánea, por el giro que da a la cabeza y en donde el artista se interesa por transmitir el ambiente que rodea a la figura. Este óleo adquirido en España por el barón Taylor hacia 1835-1837, perteneció a la colección del rey Luis Felipe de Orleans, en cuya Galería Española de pintura se expuso, desde 1838, como autorretrato del pintor.
Mar Borobia
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