imprimir Autorretrato con laúd. STEEN, Jan Havicksz. imprimir

STEEN, Jan Havicksz.
Autorretrato con laúd, c. 1652-1665
Óleo sobre tabla
55,3 x 43,8 cm

Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Dentro de la pintura costumbrista dedicada a describir la vida cotidiana holandesa, la figura de Jan Steen destaca por el acento satírico y la gracia que imprimió a sus animadas escenas. Interiores de tabernas, las más diversas reuniones familiares en las casas o fuera de ellas, alegres episodios con campesinos, la educación de los niños en la escuela o la visita de un doctor para curar males ajenos a la medicina, constituyeron algunos de los motivos más tratados por Steen dentro de su amplio repertorio temático. Pintor con una gran producción, donde son evidentes los altibajos de calidad, Steen cultivó también el retrato, los temas históricos y los religiosos con notable originalidad.

El carácter humorístico de sus pinturas, en las que resultan patentes una cierta exageración en la interpretación de los temas y unas actitudes a veces desmedidas, llevaron a Thoré Bürger y a Schmidt Degener a comparar a este artista con Molière. Los cuadros de Steen son alegres, llenos de colorido y ejecutados con gran perfección técnica. Algunas de sus composiciones, aunque de aparente carácter anecdótico, esconden un mensaje moralista que ilustra algún dicho popular. En estos casos, Steen suele recurrir a inscripciones o a determinados elementos simbólicos, repartidos por el cuadro, que dan la clave para establecer su verdadero significado. En otras ocasiones, el artista, magnifico narrador, simplemente pinta una escena tranquila y agradable cuyo único fin es su disfrute. Sus cuadros están compuestos por multitud de figuras que con sus miradas, posturas y gestos van trabando una composición en la que las reglas espaciales y de proporción a veces son secundarias. La conexión se organiza mediante un juego gestual de correspondencias: las muecas, los cuerpos y las expresiones de los distintos personajes van articulando los grupos, que, a su vez, se ensamblan entre sí siguiendo un ritmo similar.

Este Autorretrato con laúd se encuentra dentro de la etapa más creativa de Steen, que transcurrió en la ciudad de Haarlem en la década de 1660. Durante ese período se percibe en su obra la influencia de Frans Hals, que asoma en esta tabla, como alguna vez se ha subrayado, en la postura que eligió para representarse. De Hals parecen también proceder algunos de los toques de pincel que animan la composición. Aquí el artista se ha retratado con aire de satisfacción y expresión socarrona. Viste de forma arcaica para su tiempo, con las ropas usadas por los cómicos de las compañías teatrales, y que son las mismas que utilizó para vestir a algunos de los enamorados de sus cuadros. Steen también se retrató en escenas costumbristas, como en la moralizante Lo que se gana fácilmente se pierde fácilmente (Boymans van Beuningen Museum de Rotterdam) o El trío feliz (colección particular), donde vuelve a aparecer con ropas de teatro aunque sosteniendo un violín. Hasta en el Autorretrato pretendidamente formal del Rijksmuseum de Amsterdam el artista, que frunce el entrecejo, se nos presenta con una atenuada ironía. Este Autorretrato se ha relacionado con uno de los emblemas de Ripa que representa la complexión sanguínea. El laúd junto con la jarra y el libro que aparecen sobre la mesa son objetos que siguiendo el emblema estarían en consonancia con el carácter alegre y sonriente que se desprende de la imagen del pintor y, por tanto, en contraposición a la complexión melancólica con la que se identificaba tradicionalmente el carácter de los artistas.

Mar Borobia