A comienzos del siglo XX surgen una serie de movimientos y grupos artísticos que ocupan la frontera innovadora del arte moderno hasta la llegada del Cubismo. El Fauvismo en Francia y el Expresionismo en Alemania son sus manifestaciones más importantes. Ambos grupos tienen en común una actitud de rebeldía hacia la sociedad burguesa, expresada en una pintura expresiva, emocional, que rompe con los esquemas tradicionales y se basa, bajo la influencia de Van Gogh y Gauguin, en el uso del color en estado puro.