La pintura italiana del siglo XVIII: tardobarroco y vedutisti
En el siglo XVIII, junto con la perviencia de la pintura religiosa y mitológica, se desarrolla en Italia un nuevo género: el de las "Vedute" (vistas), relacionado con la fascinación por los monumentos y la Antigüedad que eclosiona en este siglo. Italia se convierte en el gran referente del mundo clásico. La ruinas, principales vestigios de ese pasado míticamente esplendoroso, son lugares de culto y visita. Así, todo el país adquiere protagonismo como temática para el arte: tanto las ruinas clásicas como las vistas de las ciudades.