RECREAR
EL ESPACIO
VISTAS DE CIUDAD
La perspectiva es el recurso que a partir del Renacimiento
sirve para representar de una manera naturalista la realidad,
es la forma de traducir las tres dimensiones del espacio
real a las dos dimensiones del plano pictórico.
En el siglo XVIII hay una gran producción de vistas
(vedutas), pintores como Canaletto o Van Vitelli recogían
en sus lienzos vistas de ciudades como Venecia o Roma de
una manera objetiva. Estas obras se pusieron de moda entre
los viajeros ingleses que al finalizar su famoso Grand Tour
por Francia e Italia deseaban llevarse una imagen como recuerdo
de su experiencia.
Para realizar estas vistas los pintores recurren a la cámara
lucida, un artificio óptico que avanza la cámara
fotográfica, después aportaban mucho de imaginación
a sus obras deformando la perspectiva con el fin de mostrar
más de la ciudad o inventar un punto de vista mejor.
El uso de la cámara oscura permitía tomar
varias vistas que después unían creando una
vista panorámica.
Estas habituales modificaciones de la perspectiva llevan
a Van Vitelli, en esta vista de la Piazza Navona, a abrir
el espacio de la plaza para poder mostrar las dos hileras
de edificios. El pintor ha adoptado un punto de vista alto
y ligeramente desplazado del centro que nos ofrece una visión
amplia de la Plaza; el tamaño de los personajes,
carruajes y demás objetos marcan la relación
de distancia entre ellos y respecto al espectador.
PAISAJES
En el siglo XIX los pintores rompen con la perspectiva
tradicional y se centran en la luz y el movimiento como
elementos a partir de los cuales construir el espacio. Los
pintores impresionistas se liberan de la imitación
de la naturaleza y presentan en sus obras lo que ven.
En la obra de Pissarro vemos cómo la profundidad
está marcada por el camino, pero no es una perspectiva
convencional está deformada conforme a lo que el
ojo ve, por eso las líneas se curvan al llegar al
fondo donde confluyen con el horizonte. Con los efectos
de luz y color se crea una sucesión de planos en
profundidad a través de las sombras de los árboles
que remarcan el camino y le dan movimiento, o las hileras
de árboles que bordean el camino.
Un elemento clave en la composición es el carruaje
que se aleja por el camino, es el objeto que da movimiento
y sentido a la escena ya que equilibra la presencia de los
personajes que están conversando en el camino. El
efecto lumínico de este sol de invierno hace que
todos los objetos se conviertan en formas y colores sobre
el plano.
A TRAVÉS DEL COLOR
A finales del siglo XIX los pintores van modificando la
manera de representar el espacio pasando de las perspectivas
tradicional y atmosférica a una representación
espacial a través de la luz y del color.
Gauguin va más allá y utiliza el plano color
de una manera totalmente conceptual, los planos de color
le ayudan a compartimentar el espacio y establecer distintos
niveles de lectura. La escena está distribuida en
torno al eje central que marca el árbol, así
podemos diferenciar una escena en primer plano a la derecha,
otra en un segundo plano a la izquierda del eje y un tercer
plano que cierra.
Este es un paisaje construido a través de superficies
de color de abajo a arriba, así la lectura es similar
a la de una estampa japonesa. En el primer plano está
representada la música en el grupo de las dos muchachas
tocando una flauta, en el segundo plano está representada
la danza, las muchachas danzan alrededor de un ídolo
imaginario, y en el tercer plano cerrando la escena el paisaje
en el que destacan los árboles y las montañas.
La escena está creada a partir de la observación
y de la suman de motivos que aparecen en otras obras, es
una recreación conceptual del espacio que a Gauguin
le sirve de escenario para presentar o relatar una historia.
OTRA DIMENSIÓN
El cubismo supone una revolución en la manera de
presentar los objetos en el plano bidimensional, se presentan
varias vistas formando parte de la misma composición
y se tiene en cuenta el movimiento del observador.
Los pintores cubistas nos presentan varios puntos de vista
de un mismo objeto como si lo estuviéramos rodeando
de tal manera que se incorporan los elementos tiempo y movimiento.
Si pudiéramos hacer una fotografía de cada
una de esas vista y colocarlas todas juntas en un lienzo
obtendríamos una imagen que explicaría en
parte el concepto de representación cubista.
En Mujer sentada se mezclan y yuxtaponen los planos del
fondo de la habitación, del suelo, de la silla y
de la figura femenina; Juan Gris ha conseguido la representación
integral e intelectual del objeto del cuadro, no solamente
está la presencia física de la mujer retratada
sino también la imagen mental de la misma.
El proceso de composición de la obra comienza con
la figura femenina, a partir de unos dibujos de 1916 que
había realizado Juan Gris de su mujer Josette, y
después procede a encajar los planos del fondo y
de la parte inferior. Gris a través de unos detalles
en blanco facilita la lectura de la obra: ceja, ojo, nariz,
boca y botones van definiendo el rostro y el traje de la
mujer.
OBRAS:
WITTEL, CASPAR ADRIAANSZ. VAN (VANVITELLI)
PIAZZA NAVONA, ROMA,1699
1. Iglesia de Santa Inés de Borromini.
La iglesia de Santa Inés en Agón es iniciada
a mitad del siglo XVII por Rinaldi y terminada por Borromini.
En la maravillosa fachada cóncava proyectada por
Borromini se crea un efecto de movimiento a través
de la incidencia de la luz y sombra, y de las líneas
curvas de la propia fachada.
2.
Planta de Piazza Navona.
Piazza Navona, coincide su forma con el antiguo Circo Agonalis
de Domiciano. La plaza barroca conserva la planta del antiguo
estadio de Domiciano y parece ser que su nombre deriva de
los juegos "in agone" (agonales) que se celebraban
allí. A partir del reinado de Domiciano en este espacio
tenían lugar espectáculos lúdicos y
deportes. Uno de los más famosos era la regata de
agosto en la que las tripulaciones llevaban los colores
de la nobleza y el clero de la ciudad.
3.
Detalle de Arquitectura.
La plaza se convirtió en el siglo XVII en emblema
de las actuaciones como mecenas del Papa Inocencio X Pamphili.
Sus tres grandes proyectos arquitectónicos son: la
reconstrucción del Palacio de la familia Pamphili
por Rainaldi, la reconstrucción de la Iglesia de
Santa Inés por Borromini y la Fuente de los Cuatro
Ríos de Bernini. Los ríos representados en
la fuente son el Danubio, el Ganges, el Nilo y el río
de la Plata, en el centro se alza un obelisco procedente
del Circo de Majencio.
4.
Detalle de la vida en la plaza.
Detalle de la vida en la plaza, los diferentes tipos de
ciudadanos, los toldos de las tiendas, los carruajes y el
ir y venir de las gentes nos transmiten la idea de un espacio
vivo de la ciudad de Roma. El uso de la plaza como espacio
dedicado a espectáculos y acontecimientos en la antigüedad
parece que se mantiene con el paso del tiempo, como se ve
en esta escena en la que la plaza está llena de actividad.
Hoy en día se sigue celebrando el día de los
Reyes Magos un típico mercado.
CAMILLE PISSARRO
CAMINO DE VERSALLES, LOUVENCIENNES: SOL DE INVIERNO Y NIEVE.
1. Camino con un carruaje.
Louvenciennes es una población cercana a Versalles
y allí, en el camino que llevaba hacia Versalles,
estaba la casa de Pissarro. La vista del camino hace pensar
que Pissarro colocó su caballete justo delante de
su casa para captar este instante: mientras un carruaje
se aleja por el camino dos vecinos se paran a charlar bajo
un sol de invierno que ilumina suavemente la escena.
2.
Sombra de los árboles y luz.
Pissarro ha captado la luz pálida del sol de invierno,
la nieve en los bordes del camino que se derrite y va desapareciendo.
Los árboles son un elemento recurrente en Pissarro,
aquí las sombras alargadas y azuladas acompañan
nuestra mirada hacia el final del camino.
3.
Fragmento para ver pincelada y colores.
En este periodo Pissarro hace uso de tonalidades tierra,
pero es una paleta luminosa y llena de claridad.
4.
Detalle de los árboles que bordean el camino.
La presencia de los árboles contribuye a fechar la
obra con anterioridad a 1870, ya que durante la guerra franco-prusiana
fueron talados como muestran otras obras fechadas entre
1870 y 1872.
PAUL GAUGUIN
MATA MUA (Érase una vez),1892
1. Danza.
En segundo término aparecen varias mujeres bailando
alrededor de un ídolo de piedra y adorando a la diosa
maorí Hina, la luna.
2. Primer plano mujeres sentadas con una flauta.
En primer
término, sobre una pequeña colina, aparecen
dos mujeres maoríes vestidas de blanco. Una de ellas
toca una flauta. Al aproximarnos a la obra se ve como Gauguin
trabajaba con poca materia pictórica incluso en algunos
puntos se ve el lienzo.
3. Árbol central.
Un gran árbol situado en el centro del cuadro divide
en dos la composición, separando a los personajes
en dos ámbitos: la música y la danza. Al fondo
en el último término la montañas rosas
y violetas cierran la perspectiva del paisaje.
4. Árboles.
El árbol de la gran copa amarilla
aparece en otras obras del artista. Muchos de los elementos
se repiten de unas obras a otras, lo que sugiere que este
cuadro no fuera fruto de la observación de un hecho
sino una recopilación de elementos observados.
JUAN GRIS
MUJER SENTADA, 1917
1. Rostro.
La figura femenina protagonista de este lienzo es Josette
Gris (Charlotte Auguste Fernande Herpin, nacida en 1894).
Aunque parece que Josette Gris no posó para este
retrato si lo hizo para numeroso dibujos que Juan Gris hizo
en 1916 y que le pudieron servir como punto de partida para
este cuadro.
2.
Líneas blancas.
Los detalles resaltados mediante una línea blanca
como las cejas, nariz, ojo y boca o las líneas que
definen el traje, asó como el pendiente y el ojo
negro se hicieron posteriormente; estos añadidos
facilitan la lectura de la obra.
3.
Ángulo inferior derecho.
Los planos triangulares de la parte inferior proporcionan
información sobre la silla o sillón en la
que está sentada la figura femenina del retrato.
Se mezclan estas formas con los planos del fondo que remiten
a la pared de la estancia y a través del uso del
color indica las zonas de luz y de sombra.
4.
Composición.
Triángulos solapados dibujados desde el borde del
soporte apoya la idea de que primero trabajó la figura
en la composición de la obra. Si hubiera trabajado
el conjunto de figura y fondo al mismo tiempo sería
posible encontrar zonas de ajuste o repintes para encajar
las formas.
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