FondoMenu
HTML accesible >
Museo Thyssen-Bornemisza
Buscador
Metrópolis. GROSZ, George. Óleo sobre lienzo. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Museo Thyssen-Bornemisza. museo arte Madrid España

GROSZ, George
Metrópolis, 1916-1917
Óleo sobre lienzo
100 x 102 cm

Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Obras del artista >>

Formato para impresión >>


Páginas relacionadas con GROSZ, George >>

Ficha Metrópolis. GROSZ, George
Ficha
Descripción Metrópolis. GROSZ, George
Texto Catálogo
Biografía GROSZ, George
Biografía
Zoom
Zoom
Grosz mantuvo siempre una relación de amor odio con la vida de la gran ciudad. Desde muy joven el ajetreo de la moderna metrópolis fue el tema preferido de sus dibujos, al tiempo que la consideraba escenario de los peores crímenes de la humanidad.

Grosz pintó Metrópolis en Berlín, en pleno desarrollo de la I Guerra Mundial, entre diciembre de 1916 y agosto de 1917, con una interrupción debida a su nueva llamada a filas, entre enero y mayo de 1917. Aunque  no trata de forma explícita el tema de la guerra, sí queda patente su repulsa por los horrores de los que había sido testigo, que, como leemos en este poema que escribió en el frente, le marcaron para siempre:

"Los hombres a los que odio hicieron de mi
alma un desierto salado - ¡ahora sólo vive en ella
una ira sorda!
¡para siempre estoy condenado a vagar por los
infiernos!"

Metrópolis representa una visión alegórica de una sociedad volcada en su propia destrucción. Se inscribe dentro de un estilo marcadamente expresionista, aunque el solapamiento de planos geométricos de la composición nos remiten al cubismo. Como les ocurría a sus contemporáneos Ludwig Meidner y Lyonel Feininger, Grosz se muestra aquí fuertemente influido por la estética futurista, que conocía a través de las exposiciones organizadas por Herwarth Walden, en la galería Der Sturm. La representación de la aceleración de la vida urbana, propia del futurismo italiano, se adecuaba a la perfección a la imagen del mundo que él quería transmitir. Grosz convierte la glorificación futurista de la ciudad en una visión apocalíptica, en destino fatal del hombre moderno. La muchedumbre deshumanizada que contemplamos en Metrópolis, está irremediablemente atrapada en un tipo de vida infernal. Grosz exagera el efecto apocalíptico a través de unas acusadísimas líneas de fuga, producidas por una perspectiva muy rígida, y, sobre todo, gracias al predominante color rojo que proviene de una abrasadora e irreal esfera solar que ilumina toda la composición.

Pero, como acertadamente ha resaltado Peter Vergo (1992), Metrópolis no es una obra significativa sólo por su valor artístico, sino también por la historia que le tocó vivir. A mediados de la década de los años veinte, Metrópolis se convirtió en uno de los primeros cuadros de Grosz que entró a formar parte de una colección pública alemana. Fue adquirido por la Kunsthalle de Mannheim, en donde en junio de 1925 se expuso en la muestra Neue Sachlichkeit (nueva objetividad), organizada por el director del museo, Gustav Hartlaub, para reunir las manifestaciones artísticas figurativas de Alemania posteriores al expresionismo. Junto a Metrópolis estaba expuesta una obra directamente relacionada con ella, Dedicatoria a Oscar Panizza, 1917-1918, (hoy en la Staatsgalerie, Stúttgart). Como Grosz manifestó más tarde, pintó este cuadro "como protesta contra la humanidad que se había vuelto loca", y se lo dedicó a este escritor alemán, que había sido injustamente recluido en un hospital psiquiátrico y sus libros prohibidos.

Con el advenimiento del nazismo, Metrópolis apareció expuesta, en la muestra Entartete Kunst (Arte degenerado), la gran parodia difamatoria del arte de vanguardia que hizo el régimen nazi. Poco después, Metrópolis se encontraba entre las obras vendidas por los nazis en la Galería Fisher de Lucerna para sacar fondos para su programa de rearme, en la subasta del 30 de junio de 1939. Fue comprada por el marchante alemán instalado en Nueva York, Curt Valentin. Así fue cómo Metrópolis llegó a América, la nueva patria de Grosz, quien una vez consolidada su posición económica, recompró esta emblemática obra antes de formar parte de la Colección Thyssen-Bornemisza.

Paloma Alarcó



    Mapa Web  |  English  |  Advertencias legales  |  Versión accesible