Tras su fase de cubismo analítico, Picasso y Braque llegan en su evolución hasta lo que se ha llamado cubismo sintético. La purificación geométrica de las formas ha alcanzado casi la abstracción, aunque mantiene todavía lazos figurativos a través de pequeños detalles naturalistas: los ojos, la nariz, el bigote, la insignia de un ancla o la piel del cuello del abrigo.