Realizada en el mismo año en que Gauguin decidió dedicarse por entero a la pintura, instalándose con su mujer y sus hijos en Ruán, nos muestra la clara influencia del impresionismo y, especialmente de Pissarro. La pincelada , a base de pequeños toques, y el paisaje desdramatizado nos remiten al primer período del pintor, tan profundamente distinto del estilo que más tarde le caracterizaría.