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Impresionismo americano

Del 4 de noviembre de 2014 al 1 de febrero de 2015

Aforo limitado. Se recomienda la entrada anticipada



Autor:
Mary Cassatt
Título:
Otoño, 1880 (detalle)
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
92,5 x 65,5 cm

Ubicacion:
Musée des Beaux Arts de la Ville de Paris, Petit Palais, París, PPP00706 © Petit Palais/Roger Viollet

Raoul Dufy

Del 17 de febrero al 17 de mayo de 2015

Entradas ya disponibles



Autor:
Raoul Dufy
Título:
Ventana abierta, Niza, 1928
Fecha:
(Open Window, Nice)
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
65,1 x 53,7 cm

Ubicacion:
The Art Institute of Chicago, Joseph Winterbotham Collection
© Raoul Dufy / VEGAP / Madrid, 2015

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Autor:
Henri Le Sidaner
Título:
Tarde de otoño
Fecha:
1895
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
50,2 x 61,9 cm
Úbicacion:
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza
Numero de inventario
Nº INV. (CTB.2000.5)

Más información sobre esta obra




En la primera etapa de su carrera, entre 1880 y 1893, Le Sidaner cultivó un realismo sentimental, influido sobre todo por Bastien-Lepage, con escenas marcadas por la presencia de la muerte y el misticismo religioso: los niños en el cementerio, la comunión in extremis, el paseo de las huérfanas... En 1894, tras haber pasado una década retirado en el norte, con largas estancias en el pequeño puerto de Étaples, el pintor regresó a París y renovó sus relaciones con el medio artístico de la capital. Era el momento del apogeo del movimiento simbolista, con su hostilidad a la mera descripción material y su exaltación de todo lo que fuera sugerencia, ensoñación, misterio. Le Sidaner se sumió en ese ambiente, acercándose a Lévy-Dhurmer, Aman Jean, Henri Martin y otros «pintores del alma». Este período culminaría en 1898, con su descubrimiento de la ciudad de Brujas, celebrada como «ciudad muerta» en la famosa novela de Georges Rodenbach.

A esa etapa simbolista pertenece esta composición, que puede compararse, en su motivo y su factura, con ciertas pinturas del español Darío de Regoyos. El pintor acude a un recurso teatral frecuente en su obra: el primer término vacío, más acá del cercado, contrasta con el denso espacio del jardín, donde las casas asoman apenas, semiocultas entre los árboles. Le Sidaner sintió una constante atracción por los jardines crepusculares, envueltos en esa luz incierta que el escritor simbolista Camille Mauclair elogiaba como uno de los rasgos más sugerentes de su pintura. El sol otoñal que declina acaricia las copas de los árboles y les arranca un leve y pálido centelleo. El punteado claro en la valla de piedra y en la vegetación atestigua la influencia de Seurat, aunque Le Sidaner nunca compartió la búsqueda neoimpresionista del pleno sol a través del contraste de colores puros; él prefería las gamas atenuadas, las armonías más suaves y matizadas. Todo el silencio y la soledad, el recogimiento y la intimidad de la hora se encarnan en la figura de esa dama que pasea por el proscenio, absorta en la lectura.

Guillermo Solana

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Paseo del Prado 8, 28014 Madrid, España

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