Hiperrealismo. 1967-2012
Del 22 de marzo al 9 de junio de 2013
Se recomienda la compra anticipada de entradas
< miradas cruzadas > 5: Juego de interiores. La mujer y lo cotidiano
Nueva instalación de la colección permanente
Del 26 de febrero al 10 de junio de 2013
En 1888, Gauguin pasa una segunda temporada en Pont-Aven, entre enero y octubre, alojándose en la pensión de Marie-Jeanne Gloanec. Durante esa etapa, pinta una treintena de cuadros: paisajes que le inspiran Pont-Aven y sus alrededores. Se trata de escenas rurales en las que el artista plasma la actividad de los campesinos
A. principios de marzo, Gauguin le escribe a Émile Schuffenecker: «A usted le gusta París; a mí me atrae el campo. Me gusta Bretaña. Allí encuentro lo salvaje, lo primitivo. Cuando mis zuecos resuenan sobre este suelo de granito, oigo el tono sordo, mate y potente que persigo en pintura»
Gauguin. pintó este cuadro en las inmediaciones de Pont-Aven, pues iba a todas partes a pie, por lo que siempre sus cuadros están ejecutados en un radio muy limitado
La. pradera es típica de la zona, se extiende en medio de un paisaje ondulado, marcado por la presencia en el centro de un bosquete de olmos. Estos árboles señalan la presencia de un curso de agua que en el cuadro no se ve: seguramente la escena se sitúa aguas arriba de Pont-Aven, donde el río se estrecha para convertirse en un simple arroyo
La. casa que se ve al fondo a la derecha presenta dos chimeneas con aguilón, características de las casas bretonas, pero la tercera chimenea, mucho más alta, es la de una fábrica
La. pradera está en flor, su aspecto es primaveral, y en primer término la anima la presencia de dos perros, procedimiento habitual de Gauguin, muy aficionado a colocar algún perro en sus composiciones, ya fueran campos o playas, paisajes de Bretaña o de Tahití.
A la derecha, entre los perros del primer término y la casa situada más atrás, se distingue una silueta de mujer que se inclina sobre la vegetación como si estuviera recogiendo algo, y cuya cofia dibuja una mancha blanca en la hierba
Este. cuadro de factura impresionista recuerda a Monet: la pintura está aplicada en finas capas mediante toques sutiles
El. lienzo fue ejecutado hacia mayo, antes de la visita de Émile Bernard en agosto, que supuso una revolución pictórica para ambos artistas. Emile Bernard pintó en aquellos meses Bretonas en la pradera y Gauguin le contestó con La visión del sermón, ambas obras maestras del sintetismo
Aquí,. la construcción sigue siendo clásica, con una perspectiva ascendente que guía la mirada hacia la línea de los chopos, que prolongan a la izquierda el collado y a la derecha el edificio. Los colores son realistas y el tema campestre evoca todavía a Camille Pissarro, primer maestro de Gauguin; la carrera de los perros es totalmente secundaria, aunque la obra haya tomado su título de ella
Contrariamente. a lo que ocurrió con muchos otros cuadros, Théo van Gogh consiguió vender éste enseguida, en noviembre de 1888, a un coleccionista de París.
Catherine Puget
Bolso Wayuu grande
Agregar al carrito
Bolsa Cabinas Telefónicas
Agregar al carrito
Camiseta Condesa de Dartmouth (Talla M)
Agregar al carrito
Collar El Quimono
Agregar al carrito
Maletín Delaunay
Agregar al carrito
Colgante Vincent van Gogh
Agregar al carrito
Catálogo de la exposición Hiperrealismo 1967-2012
Agregar al carrito
Jarrón blanco Morandi
Agregar al carrito
Jarrón azul Morandi
Agregar al carrito
Botellas y Jarrones Paul Klee
Agregar al carrito
Camiseta Autorretrato (Talla L)
Agregar al carrito
Gemelos Vespa roja
Agregar al carrito
Gemelos Vespa azul
Agregar al carrito
Jarrón amarillo Morandi
Agregar al carrito
Bolso de lino Paul Klee
Agregar al carrito
© 2009 Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado 8, 28014 Madrid, España