Museo Thyssen Bornemisza

Colección Permanente

Autor:

Henry Lewis

Título:
Las cataratas de San Antonio, Alto Mississippi
Fecha:
1847
Tipo:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
68,6 x 82,5 cm
Úbicacion:
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
Numero de inventario
Nº INV. 646 (1981.52)
ficha de la obra

© Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Más información sobre esta obra

Henry Lewis fue uno de los primeros exploradores que a mediados del siglo XIX comenzaron a viajar por los altos de río Mississippi para contemplar la exuberancia de sus cataratas. Durante el verano de 1847, este pintor de origen inglés instalado en San Luis realizó su primer viaje por este caudaloso río en un barco de vapor, desde Fort Snelling y las cataratas de San Antonio hasta Nueva Orleans, tomando cuantiosos apuntes. El invierno siguiente, en su estudio en San Luis, finalizó un abundante número de vistas del río, entre las que destaca Las cataratas de San Antonio,Alto Mississipi,de la colección Thyssen-Bornemisza.

Aunque otros muchos artistas también pintaron vistas panorámicas del mítico río, fue Lewis el primero en ejecutar un monumental panorama, Mammoth Panorama of the Mississippi River, realizado en Cincinnati en 1849 y presentado en varias ciudades americanas y europeas con una máquina especial que lo iba desenrollando lentamente mientras era descrito por un presentador.Por otra parte, en 1854, durante su estancia en Düsseldorf, Lewis publicó su Das Illustrierte Mississippithal, una narración de su viaje acompañada con sus propios apuntes, que hoy en día es considerada como una de las joyas editoriales sobre la exploración americana.

Asimismo es interesante reseñar que para Las cataratas de San Antonio Lewis se basó en algunos bocetos de estilo minucioso y realista adquiridos a Seth Eastman, un militar convertido en pintor de los indios dakotas y chippewas y de los paisajes del Mississippi. La minuciosidad algo naif con la que representa la topografía del lugar también recuerda a la pintura de su coetáneo George Catlin5. Ese esmero detallista se puede apreciar en la figura del indio situado delante de los rápidos, ya que, a pesar de su minúsculo tamaño, podemos distinguir su rostro pintado y sus aderezos de plumas y joyas.

Paloma Alarcó