Lucas Cranach, el Viejo, fue una de las figuras más representativas del Renacimiento alemán junto con Alberto Durero. Seguidor de las ideas de la Reforma, supo mantener una clientela católica y en su producción se registran tanto obras religiosas como retratos y grabados. Estas cuatro tablas formarían parte de un tríptico, cuya imagen central no se ha conservado. En el ala exterior izquierda se representa a san Cristóbal con el Niño sentado en sus hombros y un tronco de árbol que le sirve para vadear el río. En la voleta derecha san Jorge aparece vestido con armadura y apoyado sobre el dragón al que ha derrotado. Ambos santos miran al espectador, captando así su atención. En la tabla interior izquierda se representa a santa Isabel leyendo con el duque Jorge de Sajonia en la parte inferior; mientras que en el soporte derecho se incorpora a la derecha santa Ana con las manos cruzadas sobre el pecho, con la duquesa Bárbara de Sajonia. Ambos donantes aparecen arrodillados y con las manos en posición de oración y sus figuras se recortan sobre el fondo oscuro del muro que les separa de las figuras sagradas. Isolde Lübbeke consideró que la notable diferencia de proporción entre los duques y las santas se debía a una decisión del propio comitente. Las obras se han fechado con posterioridad al viaje de Cranach a los Países Bajos, por el modelado de las figuras así como por la composición.
NH
