Museo Thyssen Bornemisza

Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Autor:

Maximilien Luce

Título:
Fábrica a la luz de la luna
Fecha:
1898
Tipo:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
55,9 x 46 cm
Úbicacion:
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza
Numero de inventario
Nº INV. (CTB.1996.9)
ficha de la obra

© Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza

Más información sobre esta obra

En 1887 Pissarro puso en contacto a Luce con los neoimpresionistas Seurat, Signac y Cross. Luce no tardó en convertirse en acérrimo defensor del «nuevo» estilo que pretendía aplicar a la pintura los principios científicos del color y de la luz. Desde el primer momento, prácticamente todos los miembros del grupo tenían profundas convicciones políticas; el propio Luce era desde luego un ferviente anarquista al tiempo que un puntillista comprometido. Incluso tras la prematura muerte de Seurat, acaecida en 1891, cuando éste contaba treinta y un años de edad, Luce siguió practicando una adaptación del Puntillismo que Pissarro ya había desechado en 1889.

De todos los neoimpresionistas, Luce fue el que tuvo una relación más directa con el grupo belga de Les XX. Además de exponer con ellos en Bruselas, trabó profunda amistad con el poeta Émile Verhaeren y con el artista Theo van Rysselberghe. Fue en gran parte a instancias de éstos por lo que en 1895 -y de nuevo en 1897 y en 1898- Luce decidió visitar la zona de Charleroi, densamente industrializada. Existe un gran número de obras en las que el artista ha representado fundiciones, acerías, altos hornos y chimeneas de Charleroi y sus alrededores. Luce, anarquista activo y comprometido, sentía gran simpatía por los trabajadores belgas. En varios cuadros los representa trabajando en unas condiciones que parecerían las del purgatorio. Por el contrario, otras obras son casi presentaciones tipo «naturaleza muerta» de aquel paisaje industrializado, sin figuras. Y evidentemente, las escenas nocturnas -o a la luz de la luna- le permitían a Luce componer una sublimación dramática de aquellos edificios «abodegonados», explotando los descubrimientos neoimpreionistas de la luz y el color.

Por ello, el cuadro que aquí comentamos, fechado en 1898, articula estos dos aspectos: por una parte el paisaje fabril sin personajes y por otra la exploración de la pincelada neoimpresionista que recoge los efectos del resplandor de la luna y el color.

Luce, que entre 1895 y 1898 produjo una numerosa serie de obras sobre temas de la industria en la zona de Charleroi, apenas volvió a tratarlos a partir de 1900.

Ronald Pickvance