Museo Thyssen Bornemisza

Colección Permanente

Autor:

Theo van Doesburg

Título:
Composición XX
Fecha:
1920
Tipo:
Óleo sobre lienzo
Medidas:
92 x 71 cm
Úbicacion:
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
Numero de inventario
Nº INV. 528 (1979.4)
ficha de la obra

© Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Más información sobre esta obra

La Composición XX, de 1920, perteneciente a la colección Thyssen-Bornemisza desde 1979 y una de las obras que quedó en manos de Nelly van Doesburg, viuda del pintor, a la temprana muerte de éste en 1931, sigue al pie de la letra la abstracción geométrica defendida desde las páginas de De Stijl. En este periodo Van Doesburg mantenía un fluido intercambio de impresiones sobre los problemas relativos al punto central de la composición, tanto con Mondrian como con su amigo Oud, a quien escribe: «Todavía estoy trabajando en una gran “contra-composición” [se refiere a Peinture pure], esto es una composición en la cual el punto central se encuentra fuera del cuadro y no creo que logre tener la pintura a tiempo». A pesar de las dificultades que existen para identificar sus obras debido a los numerosos títulos que adoptan, Christopher Green sugiere que la pintura del Museo Thyssen-Bornemisza podría ser la que se presentó en La Haya en 1920 con el título Contra-composición II . Para el artista la palabra «contra-composición» suponía «el momento en que se acaba toda asociación con una ilusión de realidad» y, por tanto, estas dos «contra-composiciones» podrían ser las dos primeras pinturas totalmente abstractas del artista.

Según Joop Joosten, la estancia de Van Doesburg en la casa de Mondrian, en París en febrero de 1920, sería decisiva para su conversión plena a la abstracción. Por otra parte, como se puede apreciar, la estructura de retícula, que había sido utilizada por Mondrian y Huszár a finales de 1918 y, por tanto, antes de que lo hiciera el propio Van Doesburg, no supone para él, como para Mondrian, un sistema rígido y regular, sino flexible e irregular. En cuanto a la gama cromática utilizada, Van Doesburg tampoco se muestra muy ortodoxo, pues los colores primarios están aquí bastante más matizados.

Paloma Alarcó