Sus múltiples connotaciones simbólicas, sociológicas, literarias o estéticas en la historia de la pintura occidental nos permiten aproximarnos a temas como la relación del ser humano con la naturaleza; la conquista de ésta; nuestra vulnerabilidad entre la fertilidad y la destrucción que originan los recursos naturales; la espiritualidad y los rituales ancestrales vinculados a los elementos; la relación del agua con la femineidad; o el puro disfrute de la contemplación, entre otros. La presente visita a la colección Thyssen-Bornemisza plantea un recorrido desde el siglo xiv hasta el siglo xx a través de una selección de «imágenes del agua» que nos permiten introducirnos en paisajes emocionales de gran diversidad. Visitaremos lagos, cuyos reflejos fascinaron a los pintores, fuentes y corrientes fluviales sembradas de historias bíblicas y mitológicas, mares ignotos o encrespados que han puesto al límite la valentía de los marineros, imponentes paisajes invernales, puertos, e incluso escenas de ocio. Éstas son sólo algunas de las miradas que los pintores nos han hecho llegar, invitándonos a reflexionar y a mirar nuestro entorno hídrico con otros ojos.