Hermano del arquitecto Octave van Rysselberghe, Théo(phile) inició sus estudios en la Académie van Beeldende Kunsten de su ciudad natal. En 1879 se trasladó a Bruselas, donde recibió clases del pintor orientalista Jean-François Portaels, director de la Académie Royale des Beaux-Arts. En 1881 Van Rysselberghe participó en el Salón de Bruselas. Al año siguiente, siguiendo el ejemplo de Portaels, viajó a España y Marruecos junto a Darío de Regoyos y Constantin Meunier. Van Rysselberghe volvería a Marruecos en 1883 y más tarde en diversas ocasiones.
El mismo año de 1883 Van Rysselberghe participó en la fundación de la sociedad artística de Les XX, dedicada a la promoción del arte moderno en Bruselas. El paso de artistas como Whistler, Monet o Renoir por las exposiciones de Les XX habría de tener una temprana impronta en algunas de sus obras, como el Retrato de Octave Maus (1885). Con el tiempo, Van Rysselberghe se convirtió en uno de los miembros más activos de Les XX, colaborando con Octave Maus en la selección de artistas, merced a sus contactos con los medios parisinos. En 1886, junto a Émile Verhaeren, Van Rysselberghe contempló el cuadro de Seurat, Tarde de domingo en la isla de La Grande Jatte en la octava exposición impresionista. Un año más tarde, Seurat fue invitado a participar en el Salon de Les XX. El propio Van Rysselberghe, sin renunciar a su vocación de retratista, adoptó en 1888 la técnica divisionista. Entre sus obras más famosas en este sentido destaca La Lectura (1903, Gante, Musée des Beaux-Arts), donde figuran algunos de los principales artistas y literatos franceses de la época. Van Rysselberghe también diseñó mobiliario y artes aplicadas, a menudo en colaboración con Henry van de Velde. Asimismo, llevó a cabo carteles y catálogos para La Libre Esthétique -sucesora de Les XX desde 1894- e ilustró libros de Verhaeren y de otros poetas.

En 1898 Van Rysselberghe se trasladó a vivir a París aunque siguió manteniendo estrechos lazos con el ambiente artístico de Bruselas, llevando a cabo, entre otras obras, una serie de paneles decorativos para el Hôtel Solvay, de Victor Horta (1902). Asimismo, Van Rysselberghe jugó un importante papel en la introducción de los pintores fauvistas en Bélgica, a los que conoció a través de su amigo Paul Signac. Desde 1903 aproximadamente, su neoimpresionismo fue cediendo paso a formas más contenidas y durante los últimos años de su vida también realizó esculturas. Van Rysselberghe murió en Saint-Clair, Francia, el 13 de diciembre de 1926, donde había adquirido una casa en 1910.

Juan Á. López-Manzanares

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