Realizada en dos años diferentes de la vida de Chagall, en 1938 y, tras su emigración a América, en 1942, representa una iconografía aparentemente cristiana, pero que de hecho esconde uno de los temas esenciales del autor: La Virgen vestida de blanco representa la idea del amor y del matrimonio, símbolo reforzado por el amante que baja a besarla en la frente. Otros elementos completan la peculiar iconografía del artista: un hombre con un ramo de flores, dos ángeles y una vaca tocando el violín, símbolos del amor y de la música. Un mundo de fantasía y recreación poética.
© 2009 Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado 8, 28014 Madrid, España