Nacido en Kherson, Ucrania, en 1888, Wladimir Baranoff-Rossiné vivió y ejerció su profesión entre la Rusia imperial y París. Después de estudiar en Odesa y San Petersburgo, presentó obras en las primeras exposiciones de vanguardia de Moscú y San Petersburgo, junto con Mijaíl Lariónov, Natalia Goncharova, Alexandra Exter y los hermanos Burliuk, entre otros. Participó también en una exposición importante en Kyiv en 1908, dedicada a la síntesis de pintura, escultura, poesía y música. Baranoff-Rossiné conservaría toda la vida gran interés por la idea de una síntesis de las artes, legado del simbolismo ruso.

En 1910 se fue a París, donde, además de frecuentar los círculos de artistas procedentes del Imperio Ruso, se hizo especialmente amigo de Hans Arp, y de Robert y Sonia Delaunay. Sus coloreados cuadros de la época, que exponía con regularidad en el Salon des Indépendants, muestran una asimilación de cubismo, futurismo y orfismo. Al mismo tiempo, experimentó con la escultura realizando dos grandes assemblages escultóricos, constituidos por fragmentos de metal pintado, madera y objetos encontrados. Una de estas esculturas, presentada en el Salon des Indépendants en 1914, provocó tanta consternación y ridículo que más tarde la tiró al Sena. Sólo el crítico francés Guillaume Apollinaire, entendió su lenguaje expresivo, radical y profético, comparable a las primeras esculto-pinturas de su compatriota ucraniano Alexander Archipenko.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Baranoff-Rossiné se trasladó a Noruega, donde permanecería hasta 1917, año en que volvió a Rusia. Entre 1917 y 1925, su producción fue prolífica; expuso con Marc Chagall, Nathan Altman, Yurii Annenkov y otros representantes de la vanguardia soviética y dio clases de pintura. Al mismo tiempo, profundizó en su interés por la síntesis de las artes, inventando un "teclado de color". Con él ejecutó conciertos "optofónicos" en diversos teatros de Moscú de modo que, cuando sonaban las teclas del piano, la música era "traducida" por discos de colores proyectados en una pantalla.

Baranoff-Rossiné se volvió a instalar en París en 1925. Siguió pintando de un modo más surrealista, hizo algunas esculturas, experimentó con materiales, colores y sonidos, y expuso regularmente en los Salones parisinos. Sus obras se pueden encontrar en muchas colecciones públicas, incluyendo las del Museo Ruso de San Petersburgo, la Galería Tretiakov de Moscú, el Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris y el Museum of Modern Art de Nueva York.

En 1943 fue arrestado en Francia por la Gestapo y deportado. Murió en 1944 en el campo de concentración de Auschwitz (Polonia).

Margit Rowell

 

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