Fue Winzinger, en 1967, quien asignó la obra de la colección Thyssen-Bornemisza La Adoración de los Reyes a un nuevo pintor, al que llamó Maestro de la Adoración de Lugano y a quien atribuyó una serie de dibujos próximos a Wolf Huber. De hecho, las obras de este maestro anónimo estuvieron incluidas por sus similitudes estilísticas dentro del catálogo de Wolf Huber. Incluso la tabla del Museo Thyssen-Bornemisza estuvo inicialmente atribuida a este pintor como una obra de juventud, fechada hacia 1520. Winzinger basó el estilo del Maestro de la Adoración de Lugano en las divergencias existentes entre este artista y Huber, destacando especialmente las diferencias con que ambos pintores trataban el espacio. También llamó la atención sobre los defectos en los trazos de la perspectiva, visibles en la arquitectura de nuestra tabla y que también po seen las obras de Huber y de Altdorfer. En 1991, Lübbeke corroboró esta atribución, llegando a la conclusión de que este autor, al que llamó Maestro de la Adoración Thyssen, probablemente conoció los talleres de Altdorfer, en Ratisbona, y de Huber, en Passau. El catálogo artístico de este pintor, que debió de permanecer activo en la zona de Baviera y en Austria hacia 1520, se encuentra, de momento, bastante incompleto.

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