El título de la performance, que está inspirada en Mata Mua, de Paul Gauguin, recupera el sentido originario de la palabra “primitivo”, relacionado con lo primero, lo ancestral y vivo. A través de un recorrido por el museo, con recursos sonoros, táctiles y olfativos, la artista transita del artificio a un cuerpo cubierto de escamas, invirtiendo la mirada occidental mediante la drag amazónica.