Pintor de origen francés, Jan Asselijn fue uno de los artistas más importantes de la segunda generación de holandeses italianizantes, junto a Jan Both y Jan Partist. Se formó en Ámsterdam, ciudad a la que su familia emigró hacia 1621 y donde se encuentra documentado el 4 de noviembre de 1635. Hoy en día –tal y como apuntó en su momento Cornelis Hofstede de Groot– se acepta de modo unánime que fue discípulo de Jan Martszen de Jonge (hacia 1609-después de 1647), pintor especialista en escenas de batallas. Se conocen dos obras de Asselijn con este tema fechadas en 1634 y 1635. Con posterioridad viajó al sur de Europa para perfeccionar su arte y vivió en Italia y en Francia de 1636 a 1645. En Roma fue miembro del grupo de los Bentvueghels, formado por pintores del norte especializados en soleadas composiciones de la campiña y de ruinas romanas, así como en pintorescas escenas cotidianas. Entre ellos fue conocido como Krabbetje –que significa cangrejo– porque tenía los dedos de la mano izquierda algo torcidos.

Asselijn era también un gran dibujante y en esa época también llevó a cabo numerosos dibujos. A finales de 1644 se casó en Lyon con la hija de un comerciante y se mudó a París, pero en 1646 se encontraba ya de vuelta trabajando en Ámsterdam. Durante los siguientes años ejerció una profunda influencia en la escena artística holandesa con sus novedosos paisajes italianizantes con ruinas, para los que utilizó muchos de los dibujos realizados durante de su estancia en Roma. El historiador del arte Filippo Baldinucci elogió estas exquisitas vistas con ruinas. Sus aportaciones al género más innovadoras fueron la amplia escala de sus composiciones, su brillante paleta y los característicos tonos plateados, ocres y azules de sus obras. Representaba las escenas al amanecer o al atardecer jugando con las luces y sombras y creando así efectos lumínicos muy decorativos: con ellos engrandecía las ya de por sí monumentales ruinas, que poblaba con mercaderes, campesinos y otros personajes. Su obra se encuentra en colecciones tan importantes como las de la Alte Pinakothek de Múnich, la National Gallery de Washington, el Hermitage de San Petersburgo y en el Rijksmuseum de Ámsterdam, entre otros. Murió muy joven y fue enterrado el 3 de octubre de 1652.

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