Jan Provost nació en Mons hacia 1465. Se trasladó a la ciudad de Valenciennes, donde contrajo matrimonio, antes de 1491, con Jeanne de Quaroube, viuda de Simon Marmion, del que se piensa pudo haber sido su maestro. En 1493 Provost marchó a Amberes, donde se inscribió en el gremio de San Lucas, adquiriendo un año más tarde la ciudadanía en Brujas. En esta ciudad su pintura gozó en seguida de una gran aceptación, convirtiéndose en un pintor de prestigio y fama, y recibiendo numerosos encargos de las autoridades civiles y eclesiásticas. También jugó un activo papel dentro del gremio de pintores ocupando, hasta el final de su vida, importantes cargos. En 1520 participó en la decoración para festejar la entrada triunfal de Carlos V en Brujas. Este mismo año regresó a Amberes, donde conoció a Durero, quien se encontraba realizando un largo viaje por los Países Bajos. Probablemente Provost sea el «Jan Prost van Prück» que hospedó al maestro alemán en su visita a Amberes en la primavera de 1521, y el modelo de uno de los retratos que éste ejecutó durante su estancia. Su obra más importante es El Juicio Final (Brujas, Groeningemuseum), ejecutada entre 1524 y 1526 para el Ayuntamiento de Brujas, considerada uno de los ejemplos más sobresalientes de la transición del estilo gótico al renacentista en los Países Bajos. En la pintura de Provost confluye una técnica de gran minuciosidad, procedente de la tradición flamenca y de la miniatura francesa, junto a la nueva mentalidad renacentista. Sus tablas se caracterizan por un delicado uso del color, un fino modelado y unos temas que ganaban en realismo y narratividad. Jan Provost es, junto con Metsys, el representante más importante del primer Renacimiento en los Países Bajos.

Tras la muerte de su primera esposa, en 1506, contrajo matrimonio tres veces más. De sus hijos, dos siguieron sus pasos: Adriaen, que se dedicó a la pintura, y Thomas, que fue maestro vidriero, ambos activos en Brujas.