Paolo Uccello, pintor, dibujante, mosaiquista y diseñador de vidrieras cuyo verdadero nombre era Paolo di Dono, debe su apodo Uccello —pájaro en italiano—, según Vasari, a su amor por estas aves. Parece que se formó en el taller de Lorenzo Ghiberti, entre 1404 y 1407, y en 1415 ejercía ya como maestro independiente. La reconstrucción de su trayectoria artística, especialmente la de sus primeros años, es difícil de concretar por la escasez de documentos que se conservan.

Alrededor de 1430 llevó a cabo la primera serie de frescos del Chiostro Verde de Santa Maria Novella. Una de sus obras más emblemáticas es precisamente la que representa a John Hawkwood, en el Duomo de Florencia, concebido como si se tratara de una estatua ecuestre. Esta obra, de 1436, revela ya el interés del artista por el estudio de la perspectiva y su tendencia a sintetizar la geometría en formas naturales. Entre la década de los cuarenta y la de los sesenta, Uccello se revela definitivamente como un pintor que aúna la tendencia tardogótica con los avances renovadores del Renacimiento florentino, siendo un claro exponente de ello los frescos de San Miniato al Monte, en los que se evidencia la influencia de la escultura de Donatello y las teorías de Leon Battista Alberti en la representación del espacio. Entre 1445 y 1446 se trasladó a Padua para elaborar una serie decorativa en la Casa Vitaliani, actualmente perdida. La citada serie fue una obra esencial por la huella que dejó en otros pintores, como Andrea Mantegna. Entre las obras más características destaca el segundo ciclo de frescos del Chiostro Verde, en cuyas escenas se ha creído reconocer en la figura de Noé a Uccello. De esta etapa son sus tres famosas tablas de La batalla de San Romano, conservadas en el Musée du Louvre de París, la National Gallery de Londres y la Galleria degli Uffizi de Florencia, en las que la atracción del pintor por la representación de los animales se manifiesta en los maravillosos escorzos de los caballos. Entre sus últimos trabajos hay que señalar las dos versiones de San Jorge y el dragón del Musée du Louvre y del Musée Jacquemart-André de París. Uccello fue asimismo un excepcional dibujante, tuvo un importante número de seguidores y ejerció un gran influjo en el panorama artístico florentino, especialmente en artistas como Piero della Francesca y Leonardo da Vinci. A su muerte en Florencia, en 1475, fue enterrado en Santo Spirito.

Obras