Los halones son agentes extintores muy conocidos en el campo de la prevención y extinción de incendios, están compuestos por hidrocarburos saturados en los que se han sustituido átomos de hidrógenos por átomos de halógenos como fluor (F), cloro (Cl), bromo (Br) o yodo (I). Entre los productos más empleados están el bromotrifluormetano (Halón 1301), bromoclorodifluormetano (Halón 1211) y dibromotetrafluoretano (Halón 2402). En 1997 fue suscrito un Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocido como Protocolo de Kyoto, el cual limita la emisión y vertido de gases contaminantes causantes de la destrucción progresiva de la capa de ozono y del llamado “efecto invernadero”. Entre estos gases están el CO2, N2O y halones.