La primera exposición de 2014 estará dedicada a una figura fundamental en la pintura de la segunda mitad del siglo XIX, Paul Cézanne (1839-1906), considerado el padre del arte moderno. Guillermo Solana, director artístico del Museo, es el comisario de esta muestra -la primera monográfica sobre el artista organizada en España en los últimos treinta años-, que explorará la relación entre dos géneros que el pintor frecuentó con la misma pasión: los paisajes y las naturalezas muertas. Al igual que los impresionistas, Cézanne pinta sus paisajes al aire libre, sin embargo sus obras carecen de estaciones y horas del día, y los motivos de la naturaleza están colocados en una suerte de puesta en escena. De manera inversa, el pintor francés incorpora en sus bodegones los cambios y tensiones propios de la naturaleza, y los objetos que tradicionalmente transmiten estabilidad se apoyan los unos en los otros en un equilibrio precario.