Paolo Caliari, conocido como Veronés, nació en Verona en 1528. Fue alumno de Antonio Badile y, más tarde, de Giovanni Caroto. Sus obras iniciales reflejan el ambiente artístico de su ciudad natal. Su primer trabajo fuera de Verona fueron los frescos de la Villa Soranzo, de 1551, en los que es evidente la influencia, sobre todo en las figuras, de Giulio Romano y de Parmigianino. Entre 1553 y 1555 decoró la Sala del Consiglio dei Dieci, en el Palazzo Ducale, trasladándose a vivir a Venecia. Su fama comenzó a crecer tras el éxito de los lienzos destinados a la Libreria Marciana, con su Alegoría de la Música, obra por la que fue premiado. Entre sus primeros retratos destacamos el de Una mujer con su hijo y un perro (París, Musée du Louvre). En 1560 viajó a Roma, donde admiró las obras maestras del Renacimiento. Por entonces comenzó los frescos de la villa palladiana de Barbaro, en Maser, cerca de Treviso. Una de sus obras maestras es el lienzo de Las bodas de Caná, del Musée du Louvre, donde incluyó un retrato colectivo en el que aparecen representados como músicos Francesco Bassano, Jacopo Tintoretto, Tiziano y él mismo. En este óleo se observa la influencia de la obra de Rafael en el Vaticano en cuanto a la complejidad de la composición y la arquitectura. En 1573 llevó a cabo otro gran conjunto, La cena en casa de Leví (Venecia, Galleria dell’Accademia). De su última época hay que destacar su intervención en el Palazzo Ducale de Venecia y, especialmente, en la Sala del Maggior Consiglio, con la representación de El triunfo de Venecia. También es interesante, por su claroscuro, El milagro de san Pantaleón, en la iglesia veneciana dedicada al santo.

Veronés tuvo un importante taller en el que colaboraron su hermano, Benedetto Caliari, sus dos hijos, Carlo y Gabriele, y otros aprendices, como Alvise dal Friso, que mantuvieron activo el obrador tras la muerte del maestro en 1588.