São Paulo
El Thyssen te visita
Guía educativa de la exposición
Elaborada en colaboración entre la Pinacoteca de São Paulo y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Mirar una obra en otro lugar puede hacer visibles aspectos que antes habían pasado inadvertidos. Esta guía propone acercarse a las obras desde São Paulo y desde los encuentros que aquí se producen. No busca ofrecer una interpretación cerrada: invita a observar, comparar y formular preguntas desde la experiencia de cada visitante.
Mirar desde São Paulo
Mirar estas obras desde São Paulo significa situarlas junto a otras historias, otras imágenes y otras maneras de narrar el arte. En las salas de la Pinacoteca, la presentación de larga duración de la colección, Pinacoteca: Acervo, reúne obras de distintos tiempos y técnicas y propone relaciones entre arte y sociedad, paisaje y espacio urbano, sin organizar el conjunto únicamente como una narración lineal y cronológica.
Esa manera de poner obras en relación orienta también esta guía. Las proximidades importan, pero también las tensiones, las diferencias y los sentidos que cada obra adquiere desde su propio contexto.
Mirar desde São Paulo significa, por tanto, atender a lo que este lugar hace visible en las obras y en las relaciones entre ellas.


Entre el parque y el museo
En el Jardim da Luz, cincuenta reproducciones de obras del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se incorporan temporalmente a un espacio cotidiano de paseo, encuentro y tránsito. Allí, las imágenes aparecen fuera de las salas del museo y se relacionan con la vegetación, la arquitectura, las esculturas y las personas que recorren el jardín. A pocos metros, dentro de la Pinacoteca, El disco, pintado por Fernand Léger en 1918, se presenta temporalmente junto a obras de su colección. Este cambio de contexto permite establecer relaciones diferentes de las que habitualmente rodean a la pintura en las salas del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
El recorrido puede comenzar en el Jardim da Luz y continuar dentro de la Pinacoteca, hacerse en sentido inverso o detenerse únicamente en algunas de las conexiones que surgen durante la visita.
Los cinco diálogos de esta guía nacen de esa proximidad. A partir de la selección realizada por la Pinacoteca, cinco obras presentes en el Jardim da Luz se ponen en relación con cinco obras expuestas en el museo. Las conexiones pueden aparecer en las formas, los temas o las maneras de representar la experiencia moderna; también en sus diferencias
São Paulo. El Thyssen te visita

Juan Gris, El fumador (Frank Haviland), 1913 — Flávio de Carvalho, Ascensão definitiva de Cristo, 1932
En El fumador, Juan Gris utiliza la geometría para construir tanto la imagen del hombre que fuma como su movimiento. Las formas angulosas transforman las distintas partes de la pintura en componentes que parecen ensamblarse como piezas de una construcción.
En Ascensão definitiva de Cristo, Flávio de Carvalho utiliza también la geometría para construir una representación a un tiempo maquínica y metafísica.
¿Qué relaciones encuentras entre las imágenes y lo que sus títulos nos indican?

Sonia Delaunay, Contrastes simultáneos, 1913 — Regina Graz, Coqueiros, 1940
La descomposición de un paisaje en formas geométricas puede ser una manera de comprenderlo y percibir su estructura. Delaunay utiliza esa estructura para pensar los contrastes de la pintura, mientras que Regina Graz la emplea para construir la composición del tapiz.
¿Qué revelan estas obras sobre diferentes maneras de mirar y recrear un paisaje?

Liubov Popova, Arquitectura pictórica (Bodegón: Instrumentos), 1915 — Tarsila do Amaral, São Paulo, 1924
La geometrización fue uno de los recursos con los que numerosos artistas de las primeras décadas del siglo XX, entre ellos varios vinculados al cubismo, descompusieron y reorganizaron visualmente el mundo. En esta pintura, Popova concibe el campo visual como una arquitectura de formas que se construyen unas sobre otras.
En São Paulo, Tarsila do Amaral construye también una ciudad geometrizada y moderna. La continuidad suave de las líneas, que parecen doblarse sobre sí mismas en el Vale do Anhangabaú, establece una relación particular entre naturaleza y arquitectura, muy característica de su trabajo.
¿Qué aproxima y qué diferencia estas dos imágenes?

George Grosz, Metrópolis, 1916–1917 — Di Cavalcanti, Mulheres na janela, 1926
Grosz y Di Cavalcanti comparten el interés por la crónica de la vida cotidiana de las ciudades y sus personajes y, especialmente, por la noche. Sus paletas más oscuras incorporan colores cálidos que parecen encenderse con la iluminación nocturna.
La expansión de la iluminación eléctrica y de nuevas formas de ocio y sociabilidad transformó profundamente la experiencia de la ciudad durante las primeras décadas del siglo XX. La noche urbana se convirtió así en un tema especialmente atractivo para muchos artistas modernos.
¿Cómo representarías hoy tu ciudad y sus personajes durante la noche?

Max Beckmann, Quappi con suéter rosa, 1932–1934 — Antonio Gomide, Retrato de Vera Azevedo, 1930–1939
Las transformaciones urbanas de las primeras décadas del siglo XX estuvieron acompañadas por nuevas formas de sociabilidad y por cambios en los modos de presentarse y ocupar el espacio público. Las pinturas que retratan a mujeres constituyen un registro interesante de esas transformaciones.
En Beckmann y Gomide encontramos dos representaciones de mujeres vinculadas a la vida urbana moderna, a través de sus trajes, actitudes y formas de presentarse, en contraste con otros modelos que establecían cómo debían comportarse y ser retratadas.
¿Qué percibimos de moderno en la manera en que estas dos mujeres fueron representadas a comienzos del siglo XX?
El disco: Entre dos colecciones

El disco, pintado por Fernand Léger en 1918, ocupa un lugar singular dentro del proyecto. En las salas de la Pinacoteca, la pintura convive temporalmente con obras producidas en otros contextos y se integra en una trama de relaciones distinta de la habitual en Madrid.
Léger compartió con otros artistas de comienzos del siglo XX el interés por la geometría, la máquina, la industria y las transformaciones de la percepción asociadas a la vida moderna. En Brasil, estas cuestiones recorrieron caminos propios y diversos.
Su presencia en otra colección permite observar cómo formas, ideas y lenguajes artísticos circulan, se transforman y adquieren sentidos diferentes.
¿Qué cambia en una obra cuando cambia el contexto desde el que la miramos?
Preguntas para seguir mirando

La visita no termina en cada obra. Continúa en el recorrido, en el jardín, en el edificio y en la ciudad. Una exposición en el espacio público no se mira del mismo modo que una exposición dentro de una sala. Las imágenes aparecen en medio del tránsito cotidiano y se encuentran con personas que llegan desde lugares, edades y experiencias distinta
Las obras del Museo Thyssen viajan desde una colección europea, pero en São Paulo se encuentran con otros públicos, otros espacios y otras memorias. Ahí está la fuerza de este proyecto educativo. No en trasladar imágenes de un lugar a otro, sino en permitir que esas imágenes sean interrogadas desde el lugar al que llegan.
Al terminar el recorrido, pueden quedar abiertas algunas preguntas.
- ¿Qué dos obras pondrías tú en relación y por qué?
- ¿Qué diferencia entre dos obras te ha hecho mirar mejor ambas?
- ¿Qué obra has visto de otra manera al encontrarla aquí?
Esta guía no sustituye la experiencia de la visita ni el diálogo con quienes la acompañan y median en ella. Propone un punto de partida. Su fuerza no está solo en trasladar imágenes de un lugar a otro, sino en permitir que sean interrogadas desde el lugar al que llegan.
En São Paulo esta exposición continúa en las preguntas que cada visitante lleva hacia el jardín, hacia el Pinacoteca y hacia la ciudad.