Gabriel Metsu nació en Leiden unos meses antes de la muerte de su padre, el pintor de origen flamenco Jacques Metsu. El biógrafo holandés Houbraken sostiene que se formó en su ciudad natal, en el taller de Gerrit Dou. Fue uno de los miembros fundadores del gremio de pintores de su ciudad natal, en el que se registró en 1648. Según los documentos del gremio, Metsu se ausentó de Leiden entre 1650 y 1652, periodo en el que probablemente trabajó en Utrecht. En 1657 se estableció permanentemente en Amsterdam y al año siguiente contrajo matrimonio con Isabella de Wolff, emparentada con la familia de pintores Grebber.

La cronología de la obra de Metsu es difícil de establecer, ya que la mayoría de las aproximadamente ciento cincuenta pinturas que tiene atribuidas están sin datar. En una primera etapa, que abarca los años que pasó en Leiden y Utrecht, ejecutó composiciones de gran formato de carácter narrativo y escenas de herrerías, motivo muy popular entre los pintores de Utrecht. Estas obras iniciales acusan los influjos de los pintores Nicolaus Knüpfer y Jan Baptist Weenix. Tras regresar a Leiden en 1652, comenzó a pintar escenas de interiores en las que, al igual que Dou, utilizaba una ventana y una vela como principal fuente de luz. Una segunda etapa en su producción se establece a partir de 1657, cuando se trasladó a Amsterdam. Los interiores domésticos se convirtieron en su tema más recurrente, aunque también pintó retratos, naturalezas muertas y piezas de caza. Su técnica se volvió más refinada y los detalles, en especial la representación de distintos materiales en las ropas, adquirieron más importancia. La paleta de colores fríos y el estilo de sus obras maduras nos revelan influencias de Johannes Vermeer, el gran maestro de Delft, cuyas pinturas inspiraron claramente escenas como Hombre escribiendo una carta y Mujer leyendo una carta, ambas en la National Gallery de Dublín. A pesar de que Metsu nunca perdió su individualidad, su estilo fue capaz de asimilar los motivos y las soluciones de los grandes maestros del género como Gerrit Dou, Gerard ter Borch, Pieter de Hooch, Nicolaes Maes, Jan Steen y el citado Vermeer. Su único discípulo conocido fue el pintor de retratos y escenas de género Michiel van Musscher.

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