El pintor Sebastiano Luciani, conocido como Sebastiano del Piombo, nació, según Giorgio Vasari, en 1485, y parece probable que su lugar de nacimiento fuera Venecia. Músico antes que pintor, fue, siguiendo al crítico italiano, alumno de Giovanni Bellini. Sus primeras obras están muy influidas por la estética de Giorgione, como se puede comprobar en su cuadro de Salomé de la National Gallery de Londres. Con la muerte prematura de Giorgione, Sebastiano se trasladó a Roma en 1511, atendiendo a la sugerencia que el banquero Agostino Chigi le hizo. Para este ilustre patrono trabajó en la decoración al fresco de la Villa Farnesina. Durante los primeros años de estancia en la ciudad, Sebastiano estableció un estrecho contacto con Rafael, que le inspiró para realizar algunos de sus mejores retratos, que han estado durante mucho tiempo atribuidos al de Urbino, como es el caso de El retrato de Ferry Carondelet con sus secretarios, del Museo Thyssen-Bornemisza. Su periodo de mayor esplendor tuvo lugar en Roma, entre 1516 y 1527, ciudad donde desarrolló su carrera. Su obra sufrió, como la de otros artistas, la influencia de Miguel Ángel. Con Miguel Ángel, además, mantuvo una amistad y una colaboración que se materializó en los dibujos que facilitó a nuestro artista para obras como La Flagelación, de la capilla Borgherini, o La resurrección de Lázaro (1519), de la National Gallery de Londres. Tras la muerte de Rafael, en 1520, Sebastiano se convirtió en la figura más importante del panorama artístico romano. En 1531 Clemente VII le nombró custodio de los sellos pontificales de plomo, cargo de donde viene su apodo. Según Vasari, al tener la vida resuelta con este nombramiento, descendió su producción y cuando tenía que trabajar «le dolía el ánimo infinitamente». Excelente retratista, destacan entre sus trabajos el de Clemente VII, en el Museo Capodimonte de Nápoles, La Virgen del velo, de hacia 1526, de la Národní Galerie de Praga, o el conjunto de pinturas de la colección del Museo Nacional del Prado. Durante la última década de su actividad se dedicó exclusivamente a la pintura de retrato.