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El presente paisaje representa un trigal en los alrededores de Wargemont, Normandía, donde Renoir pasó varios veranos en la finca de su amigo y mecenas el banquero Paul Bérard.
Se trata de una obra de madurez, pero al igual que otros paisajes tempranos, pintada íntegramente al aire libre en una o varias sesiones. En ella, el trigal, los árboles de la izquierda, la ladera del fondo y el cielo están construidos a base de grandes masas de color claras y oscuras, pintadas con colores muy diluidos. Sobre ellas, pinceladas de distintos colores atrapan los matices de luz. Renoir pintó Campo de trigo en un momento en el que, debido a su temprano éxito, se vio obligado a aceptar numerosos encargos de retratos. Frente a ellos destaca por su simplicidad y su renuncia a toda anécdota o detalle pintoresco.