En el verano de 2019, el museo presenta una exposición que vincula la creación de Cristóbal Balenciaga, el diseñador de moda más admirado e influyente de todos los tiempos, con la tradición de la pintura española entre los siglos XVI y XX.

Las referencias al arte y la cultura española estuvieron siempre muy presentes en el trabajo de Balenciaga. Las líneas simples y minimalistas de los hábitos religiosos o el volumen arquitectónico de estos tejidos son una constante en muchas de sus piezas. El aire de la bata de cola de una bailadora flamenca que se deja ver en los volantes de algunos vestidos, los brillos del traje de luces de un torero trasladado con maestría al paillette bordado de una chaqueta bolero, o la estética de la indumentaria en la corte de los Austrias reflejada en las negras telas aterciopeladas adornadas con azabache de sus creaciones, son solo algunos ejemplos. Balenciaga revisaba continuamente la historia del arte y, con una fuerte personalidad y estilo propio, mantuvo esas influencias hasta en su periodo más vanguardista, recuperando hechuras históricas y reinterpretándolas de manera muy moderna.

La exposición, comisariada por Eloy Martínez de la Pera, contará con una cuidada selección de cuadros procedentes de colecciones privadas españolas y museos nacionales, como el Museo del Prado o los museos de Bellas Artes de Sevilla, Valencia o Bilbao, así como con un conjunto de valiosas piezas de indumentaria, algunas de ellas nunca antes expuestas, procedentes de instituciones nacionales e internacionales, especialmente del Museo Balenciaga de Guetaria, el Museo del Traje de Madrid y de otras instituciones internacionales y colecciones particulares.