Las vanguardias rusas, en general, tienen unas características muy particulares de envejecimiento debido a los materiales con las que fueron creadas.

El Departamento de Restauración del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha querido hacer un análisis de materiales para encontrar la razón del estado de conservación de esta obra en concreto y su resultado ha obligado a hacer un seguimiento continuo para conocer su evolución futura.

Además, se vio la necesidad de sustitución del bastidor fijo de madera por uno móvil para solucionar la deformación del soporte de tela que tenía pero respetando unas antiguas inscripciones existentes.