La obra Pesca (pescadores) pintada por Natalia Goncharova en 1909 y perteneciente a colección de vanguardias rusas, entra al Departamento de Restauración del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza para la realización de una limpieza superficial, pero se descubrió que parte de la capa pictórica se encontraba plegada y escondida tras los márgenes de un bastidor no original que tenía dimensiones inferiores a la superficie pintada del lienzo.

La intervención restauradora ha consistido en la recuperación de esos bordes ocultos durante décadas y su restauración, así como el cambio de bastidor por uno de tamaño adecuado y la recuperación de las inscripciones existentes en los antiguos listones de madera que han sido acopladas sobre el nuevo.