El arte nunca se ha callado. Los artistas siempre se han manifestado ante cualquier tipo de injusticia, ante las desigualdades, ante la discriminación… y por supuesto también ante el problema global del cambio climático. Arte y cambio climático es un itinerario que da visibilidad a ese papel que el arte ha jugado ante los cambios sufridos por la Naturaleza como consecuencia de la acción del hombre. El recorrido se articula relacionando cuadros de las colecciones Thyssen-Bornemisza con la obra del artista y cineasta John Akomfrah, en concreto con su videoinstalación Purple, pieza que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta en sus salas en la primavera de 2018. Las obras se han seleccionado no solo por su afinidad formal con alguno de los fotogramas de la película, sino porque, al igual que Purple, esos cuadros evocan, evidencian, y/o provocan una reflexión sobre la destrucción del medio ambiente.